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La clientela de cada uno
Si uno trae una cartera de clientes fieles y el otro empieza de cero, el negocio no arranca igual para los dos. Y si un día os separáis, los clientes se van con quien les corta el pelo, no con el local.
En una peluquería los clientes no vienen al local: vienen a una persona. Eso cambia cómo se reparte el negocio y qué pasa el día que un socio se va.
7 preguntas · Informe personal · Sin tarjeta
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Si uno trae una cartera de clientes fieles y el otro empieza de cero, el negocio no arranca igual para los dos. Y si un día os separáis, los clientes se van con quien les corta el pelo, no con el local.
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Cuando los dos estáis en el sillón, nadie lleva las cuentas, los pedidos ni las redes. Hay que decidir quién hace esa parte invisible y cómo se compensa.
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Uno quiere abrir sábados y tardes; el otro, conciliar. Si facturáis por lo que cada uno trabaja, el reparto tiene que reflejarlo.
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Precios, productos, tipo de cliente. Si uno quiere un salón de barrio y el otro algo exclusivo, no os pondréis de acuerdo ni en la decoración.
En una peluquería conviven dos cosas: el negocio (local, marca, producto) y el trabajo de cada uno en el sillón. Mezclarlas en un único reparto suele acabar mal.
Una opción habitual es que cada socio cobre por lo que trabaja y que el beneficio del negocio se reparta según lo que cada uno puso para abrir. Sea cual sea la fórmula, que diga también qué pasa con los clientes si uno se va.
Esto es una guía, no asesoría legal. Para firmar, cuenta con un abogado o un gestor.
No tienen respuesta correcta. Sirven para ver si pensáis igual antes de que importe.
SuperSocio mide las ocho cosas por las que se rompen los socios y te dice con quién encajas. No es un tablón de anuncios: es un test que compara cómo pensáis antes de que os juguéis el dinero.
Paso 1
7 preguntas sobre dinero, trabajo, decisiones y cómo reaccionas cuando algo va mal.
Paso 2
Qué tipo de socio eres, dónde puedes chocar y qué socio te falta. Gratis.
Paso 3
Ves tu compatibilidad con cada perfil antes de conoceros.
Muchos separan lo que factura cada uno en su sillón del beneficio del negocio. Así nadie siente que trabaja para el otro. Dejadlo por escrito y revisadlo con un gestor.
Si no lo habéis pactado, lo normal es que se vayan con él. Por eso conviene hablarlo antes de abrir y dejarlo en el pacto de socios.
Sí. El test mide cómo decidís, cómo os repartís el trabajo y el dinero y cómo reaccionáis cuando las cosas van mal, que es lo que rompe a los socios en cualquier negocio de servicios.
Empieza por saber qué socio eres.
Con la persona correcta
Año dos
Hoy cierro yo. Vete con los tuyos.
Gracias. Por cierto, este mes lo hemos cubierto.
¿Miramos ya el segundo local?
Tardes libres y un negocio que no depende solo de ti.